domingo, 28 de diciembre de 2008

FIN DE AÑO, FIN DE MES

Lo bueno de alquilarle el cuarto a un amigo tiene sus ventajas y sus desventajas. Las ventajas son que lo puedes pagar en especies, digamos víveres, tragos, o cosas, que permiten bajar la cuota del pago mensual, o cuando no tienes para pagar la mensualidad te pueden esperar hasta una semana para que consigas el dinero. La desventajas se pueden decir que es, que te pueden pedir adelantado la mensualidad del departamento, o cuando le prestas dinero no sé acuerden de descontarlo del pago de la mensualidad, entonces eso puede ser conato de un gran pelea entre inquilino y dueño, que por suerte, en el caso de ser tu amigo no llega al embargo de cosas o al desalojo o quizás el dejarte fuera de tu cuarto.

En mi caso con Charlie pasaron muchas cosas de las mencionadas. Como Charlie no trabajaba y sólo esperaba la pensión de sus padres, y cuando llegaba esta la reventaba en borracheras, mujeres, y casino, y eso agregarle el pago de las tarjetas de crédito, entonces cuando ya queda sin dinero y al borde de la pobreza extrema, le quedaba buscar una solución la cual era llamar a sus padres para que le envíen un extra, o inventaba algo que arreglar en la casa, o buscaba algo que vender, y al final me buscaba a mi para que le preste dinero o le compre cosas del supermercado para cocinar y comer, la cual en parte me permitían disminuir el pago de la mensualidad del departamento, y cuando llegaba el fin de mes estar un poco más holgado de dinero.

La primera vez que adelante una cuota de la mensualidad, fue al segundo mes, en que al pobre Charlie lo habían asaltado, y tuve que adelantarle como diez dolares para que pueda sobrevivir en la semana hasta que le llegue su pensión, y así comenzó un largo camino de picadas y adelantos, en especies como tragos y en dinero. A veces cuando tomábamos en el departamento y faltaba plata, adelantaba algo y disminuía, hasta que por el noveno mes me acuerdo, no pague la mensualidad porque ya la había adelantado totalmente.

Los problemas venían cuando no tenia dinero para prestarle, se ponía a renegar y dirán tengo la culpa por mal acostumbrarlo, pero el problema mayor vino cuando en un mes no tuve para pagarle la mensualidad y que para mi suerte esta vez y de milagro venia sin descuentos. Para esos días hubo problemas en el trabajo y nos habían atrasado los pagos, entonces andaba ajustado para mis pasajes, en la hora de almuerzo me escapaba a comer a la casa de mi madre (sinvergüenza) o me iba al cafetin y aumentaba la cuenta, o me iba al supermercado y me desgraciaba con las tarjetas de crédito, así cubría mis gastos. Pero el pago demoro más de la cuenta, yo pensaba que seria un par de días pero se prolongo como diez días, y como que las presiones de pagos en las tarjetas de crédito ya me ajustaban, y otro que me ajustaba era Charlie, que cuando llego fin de mes tuve que enfrentármelo y encararlo y decirle que no me habían pagado, cosa que desato un bramido por parte de Charlie, lo cual me entendió, pero la presión era constante, día por día, quizás hora por hora. Aunque le explicaba no entendía mi situación, seguro por la angustia que él también tenia por el dinero, la cosa era que procuraba llegar lo mas tarde posible al departamento o encerrarme en mi cuarto y dormir, para evitar las recriminaciones por el atraso.

Llego el onceavo día de atraso, y bueno al fin le pague, y se calmaron las aguas, ya conversamos como personas civilizadas, dejamos la disputa entre casero e inquilino, y volvimos a ser amigos otra vez. Ese día me acompaño a pagar tarjetas, y de paso me pico otros diez dolares de adelanto, que al fin de mes pasaron como gastos de mora y al final tuve que pagar la mensualidad sin descuentos.

Cuando llego fin de año y como lo conté en el post anterior, Charlie aprovecha fiestas de fin de año para viajar a ver a su familia en provincia, y días antes del viaje, días antes de que sacase el pasaje, digamos quince de diciembre, ya me estaba cobrando la mensualidad del cuarto, cosa que le dije que no tenia, cosa que no quiso aceptar, y con una actitud de compasión que me pedía el adelanto, porque el niño no había comprado el pasaje y bueno tampoco tenia para comprarlo, cosa que me conmovió y que tuve que adelantarle contra mi voluntad y mi bolsillo, porque la gratificación no me caía hasta el veinte, por eso tuve que sacar de los ahorros que empezaba a tener para adelantarle al niño.

Después de fiestas y de regreso Charlie volvía a arremeter en el circulo vicioso, el cual tuve que parar, y cuando pedía adelanto, me negaba, hasta que llegaba fin de mes y daba mi pago a pesar de sus pataletas causadas por sus despilfarros. Así Charlie tuvo que aprender y aguantarse hasta el último día en que me fui del departamento.

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