En esas fechas por Lima, el ambiente navideño invade y para las personas que tienen lejos a su familia, sea en provincia o en el extranjero, se vuelve más nostálgico el asunto. Para Charlie el amigo que compartía conmigo el departamento, su familia estaba en provincia y se iba para esas fechas, ver a sus padres a los amigos y pegarse la bomba del año, esa fecha para el era significativa, por mantenerse tanto tiempo alejados de ellos.
En esas fiestas me quedaba en el departamento como amo y señor, pero con una advertencia por parte de Charlie y era el de cuidar el departamento lo más que pueda, que cuando vaya a la casa de mi madre, que eche llave a todas las puertas, cierre las ventanas, por que los amigos de lo ajeno están pendiente de esas fechas para aprovecharse y tener su propia navidad con tus cosas, y más en Lima una ciudad que se presta para eso.
La primera navidad que pase en mi vida de independiente, fue curiosa, ese día la pase con unos amigos tomando unas cervezas en la casa de uno de ellos, pero ellos insistían para que fuéramos al departamento, pero haciendo caso a lo de Charlie, de no dejar entrar a nadie el departamento y cuidar las cosas que habían dentro, les dije que no, ante tanta insistencia, la cosa fue que los deje y llegue al departamento a eso de las ocho a bañarme y cambiarme para irme a la casa de mi madre, recogí los regalos y el de mi madre había una sorpresa. Le había comprado una botella de vino francés, y que cuando fui a verla estaba vacía, que yo sepa no me la había tomado y empecé a atar cabos y seguro que había sido Charlie, cosa que me molesto un poco, pero bueno, lleve el resto de regalos y en el camino tuve que meterme en un supermercado y pelearme con el montón de gente, que como yo andaba desesperado por comprar un regalo.
Llegue a casa a eso de las diez, salude a toda la familia que andaba ocupada en arreglar la casa, y cocinar el pavo, los villancicos sonaban por la radio y en la calle el sonido de los cohetecillos adornaban el ambiente, cosa que me acongojo. Llegaron las doce, colocamos al niño al nacimiento que habían hecho en casa, el fuerte abrazo y la cena, que estuvo riquisima, sera que después de tiempo comía bien. Vino la entrega de regalos, la más feliz fue mi hermanita por la cantidad de muñecas que recibió por parte de mi hermano, mi madre, mis tías y bueno yo.
la noche buena corría, saludos con los vecinos y eran las dos de la mañana y como que la navidad es para pasarla en la tranquilidad, con la familia como vuelvo a reiterarlo, y en ese instante yo no sabia si irme a mi departamento o quedarme a dormir en casa, la cuestión era donde, porque mi cama ya la habían desarmado, y sólo quedaba el sofá, cosa que tuve que hacer y quedarme a dormir ahí.
En la mañana el desayuno, el chocolate y el paneton que quedo en la noche, en el almuerzo lo que quedaba del pavo, y llego la noche, y bueno otro día más en el sofá como que no iba, así que decidí irme al departamento. Me despedí de mi madre, de mis hermanos y fui para allá. En el taxi pensaba de esta nueva experiencia, cuando llegue saque las llaves y abrí la puerta que daba a ala calle, y de ahí subí por la escalera de caracol, y cuando iba a abrir la puerta del departamento, sorpresa la mía que estaba junta, cosa que me asusto y de inmediato me puse a revisar que faltaba, porque la primera impresión fue que habían robado, entre a mi cuarto y estaba intacto. Jale una silla y me senté en la barra a pensar y me acordé que en la prisa de salir me olvide cerrar la puerta del departamento, y más aliviado, pensé la suerte que tuve, de que no hayan saqueado la casa, y del resondrón que me hubiese dado Charlie si nos robaban. Pero ya aliviado me serví una manzanilla y pensé en lo de la navidad y la oportunidad de regresar a casa, pero ya conciente dije mejor no, apague las luces, cerré el departamento, y me fui a dormir en mi cuarto gratificado de esta nueva experiencia.
Al día siguiente fui a la casa de mi madre a almorzar y vi que había tomado una buena decisión.
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